Este cruasán lo compró una tarde mi mujer en Vic (Barcelona)
y al día siguiente para desayunar me lo zampé entero, aunque eso sí; para que
me pasara bien y no me diera el hipo lo acompañé con tres buenos tazones de
café con leche. Pero como ya no hacen los alimentos con la naturalidad de antes,
y hay tanto de artificial, luego me sentía como un poquito pesado. (Para verlo con toda su esplendor pinchad sobre la imagen).
INFIEL
Hace 8 horas
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