
Un hombre roba una casa y dice que se la compró a Dios. El tío le quitó la señal de "se vende", y se instaló dentro. Para el juicio le hicieron unos análisis para detectar si tenía problemas mentales, pero los resultados fueron negativos. Más tarde el jefe del equipo médico que exploró al sujeto manifestó ser Jesucristo junto a dos de sus Apóstoles.
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