
Un vecino de Santa Cruz de Tenerife, avisa a la Guardia Civil al oír los gritos de una mujer que exclamaba: ¡qué me matas, me vas a matar!...Los agentes de la Benemérita acuden prestos al domicilio donde provenían las voces, y resulta que se trataba de una pareja practicando sexo. Menudo cuerpo se les quedaría a los guardias si ya portaban "las pipas en la mano".
si, es que, con tanta violencia de genero, es normal que ocurran esas cosas.
ResponderEliminarA estos lo de la violencia, fuerza y bravura les venía por otro lado. Gracias por visitarme.
ResponderEliminarJAJAJA, anda que el susto que se pegaria la parejita, estos no vuelven a copular en bastante tiempo.Saludos
ResponderEliminarCuando los agentes llamaron a la puerta, los mendas salieron medio en bolas y les dijeron que los gritos era cosa del coito. Los guardias fijos que se irían con recalentón. Saludos JESUS.
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