
José Tomás y yo somos de una casta especial. El torero recibió el domingo una tremenda cornada, ya ha salido de la UVI y bromea con los médicos. Yo hace veinticinco días acarreé con una caja de fresa de dos kilos, y sigo poniéndome la bolsa de agua caliente en las costillas y tomando analgésicos.
Ya sabes.. la edad, la edad!... jajajaja... (no te creas). :)
ResponderEliminarHas dado en el clavo. Cuando tenía treinta años, estaba más fuerte que un roble y no me dolía nada. Saludos.
ResponderEliminar