
Una mujer para más señas
valenciana, ha dado luz hace muy poquito en un hospital, aunque esto no es
novedad, la noticia y gorda o menina, porque esta última viene al pelo es que
ha tenido un bebé enano. El médico que le atendió durante el parto no podía dar
crédito a lo que veía, ya que no es normal que entre parejas normales valga la
redundancia, se den casos de enanismo, y de hecho tan avanzada como está la
ciencia cada vez son más raros los casos
de niños con el síndrome de acondroplasia, ya que para una persona adulta se
considere enana debe medir menos de 1,40 centímetros. Y si los médicos han
quedado perplejos, al marido cuando le enseñaron al enano se le quedó al pobre
hombre la cara más descolgada que una puerta vieja. Ante la insistencia del
marido pidiéndole a su mujer que le diera explicaciones, a la mujer no le quedó
más remedio que confesarle que justo nueve meses antes y durante la despedida
de soltera se acostó con un Stripper enano: “toma del frasco Carrasco”. Las
amigas que acudieron a la celebración afirman que no sabían nada; así que se ve
que la mujer en cualquier rincón pilló al enano y se lo trajinó. Si ahora el
marido quiere reconocer al enanillo “que buena persona y menudo papelón” porque
“encima de cornudo apaleado” Pero como no sea así y le pida a la mujer el
divorcio, el papelón será para ella, ya que no creo que en este caso el hombre
tuviese que pasarle una manutención, y si la justicia decide que sí, que el marido debe pasarle una
pensión a la mujer y al enanillo sería una injustica total. A no ser que el Stripper enano le eche huevos
y diga: “ese enanillo es mío y yo lo mantengo”. Si la mujer se empeñó en
cepillarse al retaco, y sólo pensó en el gustazo que le podía dar el pequeño
Superman; el enano tenía que haber tirado mano del condón, aunque lo mismo se
probó varios y el más pequeño de los preservativos le cabía en un brazo.