
El pasado día 8 del presente mes se celebró en Valencia una
corrida de toros benéfica para recaudar fondos para Adrián; un niño valenciano
de ocho años que padece de cáncer, y la criatura dice que quiere ser torero.
Ese ha sido el delito que ha cometido este niño; decir que “quiere ser torero”.
A las pocas horas las redes sociales ardían, ya que una parte de “indeseables
antitaurinos” cargaban contra el niño, proliferándole insultos y ofensas; pero
sobre todo, hubo dos, que por su crueldad e infamia claman al cielo. No se
puede pisotear la dignidad de un niño indefenso tan cruelmente. Estos son los
dos mensajes que estos hijos de perra antitaurinos, publicaron en las
redes. El primero es de una fulana que
vete tú a saber a qué se dedica, y el segundo de un menda que probablemente no
tenga ni oficio ni beneficio y sea delincuente. “Yo no voy a ser políticamente correcta. Qué va. Que
se muera, que se muera ya. Un niño enfermo que quiere curarse
para matar herbívoros inocentes y sanos que también quieren vivir. Anda yaaaaa!
Adrián, vas a morir”, publicaba la animalista vasca. (La muy perra seguro que
no tiene hijos porque ni para eso servirá).
“Que gasto más innecesario se está haciendo en la recuperación
de Adrián, ese niño que tiene cáncer, quiere ser torero y cortar orejas”,
señalaba en Twitter @Manuel_Ollero, que después intentaba ‘matizar’: “No lo digo por su vida, que me importa dos
cojones, lo digo porque probablemente esté siendo tratado
en la sanidad pública, con mi dinero". Indagando por ahí y según he leído
ya que hay gente muy experta en el manejo de los ordenadores, han entrado en su
perfil, y dicen que se trata de un niñato de unos veinte años, que seguro que
no ha cotizado en su puta vida, y el muy puerco dice que al niño lo están
tratando con su dinero. (Su madre tenía que haber cerrado las piernas cuando lo
estaba pariendo y que se hubiese ahogado el muy cabrón).
Pocas horas después cuando vieron que la gente y entre ellos
hasta muchos antitaurinos se les echaban encima borraron la cuenta para que no
los pillasen, ya que entre otras mucha fechorías, estos delincuentes son unos
cobardes de mierda. Y lo malo de todo esto, es que aunque los localice la
Guardia Civil, ya que los padres del niño, los abogados de la Fundación del
Toro de Lidia, y otras asociaciones más lo han denunciado, parece ser que ante
la ley, los jueces no lo consideran delito y apelarán a la ansiada “libertad de
expresión”. Como mucho los tildarán de impresentables y maleducados, como ya ha
ocurrido en otros casos. Cuando este verano en concreto el 9 de julio, moría en
la plaza de toros de Teruel Víctor Barrio, otro grupo de radicales
antitaurinos, publicaron en las Redes que se iban a orinar y a excretar en la
tumba del torero, y que luego violarían a su mujer. Esta abominable escoria
nunca podrán defender los derechos de los animales ya que por sus deleznables
comentarios no representan a nadie, y
terminarán ahogándose en sus propios vómitos por ruines y canallas. PACMA, Partido Animalista Contra el Maltrato Animal,
también han mostrado su repulsa por las declaraciones de estos dos antitaurinos,
pero ellos no “denuncian” y “así
demuestran su sensibilidad”. Si esta inmundicia no recibe ningún tipo de
condena, que “menos que una multa”, porque la ley los ampara acogiéndose a la
libertad de expresión estamos ante una injusticia total. (Ante este tipo de libertad
de expresión yo me volvería opresor). Pero como opresor no puedo volverme
porque no tengo ni voz ni voto lo que sí que he hecho ha sido expresarme libremente como hacen estos repugnantes
bichos. Yo les deseo que mientras vivan todas las desgracias del mundo recaigan
sobre ellos, y cuando mueran arrastrándose como los gusanos que se pudran en
los infiernos.