Vaticinar quienes van a ganar las próximas elecciones, sería como esos cuatro insensatos que se atreven a predecir cuando se va a acabar el mundo. Esto de un día para otro cambia como los vientos, y todo este barullo que se ha montado se va al traste. Pero desde luego con la polvareda que se está levantando si las elecciones estuvieran a la vuelta de la esquina el porrazo del PP iba a ser sonado.
Los votos del Partido Popular se iban a poder contar manualmente sin necesidad de recurrir a la tecnología.
Sin ir más lejos aparte de lo que está saliendo y de lo que saldrá, los peces gordos del PP están perdiendo credibilidad a marchas forzosas, algo normal y lógico, ya que ellos son los que deben pedir responsabilidades a sus súbditos; adentrándonos en el argot taurino
él maestro es él que da ordenes a sus subalternos, y si todos no cooperan la tarde puede resultar desastrosa.
Ha sido noticia y es portada en la mayoría de los medios de comunicación las grabaciones del
Sr. Fabra en las cuales da muestra de su poderío en Castellón, y en las que el
PP ha dicho que no van a decir absolutamente nada hasta que no se sepa quién lo grabó:
“pero la espera crea dudas, y por intereses del partido no creo que les convenga que la espera sea muy larga”.
Cambiando un poquito de tercio a
Esperanza Aguirre, los admiradores tampoco están por darle muchos besos. Ya que asistía a un acto de la presentación de un libro y más de un centenar de funcionarios de la administración la esperaban con pancartas y gritos nada gratificantes. Esperanza Aguirre tuvo que entrar y salir por la puerta trasera.
(Aunque claro; la buena mujer dice que no se lo merece, pero todos no tienen la misma opinión). Al Jefe
Rajoy cada vez se le ensanchan más las pupilas, y sus motivos tiene, ya que él hombre no lo ve claro.
“Mucho le va a tener que rezar a Santa Cecilia, patrona de los músicos para que al menos le alegre el cuerpo, ya que como no se ande con ojo y controle al personal le pueden salir cataratas". Y es que claro andan tan a la desesperada, que detrás de un melonero se meten en otro.
Están perdiendo, jugando la prorroga y en el minuto de descuento. La última cagada a mi parecer llevada a cabo por el
PP, ha sido la de acusar al
Juez Garzón de prevaricación al no inhibirse de la trama de corrupción que lleva acabo.
(Señalar a un juez de la Audiencia, en otros países está penado por la ley).
Mala muy mala racha lleva el PP. Presenten armas, descansen y rompas filas